En este artículo hablaré de cinco de los principales errores del lenguaje más comunes que tenemos en la interacción con otras personas, sea en el trabajo con el jefe, compañeros, empleados, socios e incluso con nuestros familiares, amigos o conocidos.

Saber comunicar bien en la sociedad tan cambiante y rápida en la que vivimos es una tarea que en algunos momentos puede llegar a requerir un poco más de nuestra plena atención y un esfuerzo mayor, sea porque estemos cansados del día, por estrés, dejadez, prisas o cualquier otra circunstancia. Ya que el no comunicar bien puede generar tensiones, conflictos, perdida de tiempo e incluso de confianza.

Por eso y para poder comunicar de modo claro, correcto y eficaz este artículo puede ayudarnos a reflexionar sobre algunos puntos importantes para ser más conscientes de nosotros mismos y ante los demás, para conseguir lo que deseamos eficazmente y entender o hacernos entender de un modo sencillo y correcto.

Comunicar bien nos beneficia mejorando nuestra calidad de vida tanto a nosotros como a los que conviven con nosotros, ¡vamos allá!:

1. No saber pedir

Muchas veces las personas se quejan de las cosas o critican a los demás por dentro y no piden lo que sienten que necesitan o creen que necesitan y sienten temor o reticencia a hacerlo y esto puede ser debido a varias cosas.

La razón principal y más obvia es porque pensamos que nos van a decir que no, tenemos miedo a ese rechazo y en consecuencia ese rechazo nos produce dolor.

Esta claro que a nadie le gusta que le digan NO, no es plato de buen gusto para nadie, la solución real es entender que no es que nos rechacen a nosotros si no que simplemente es una negativa a dicha petición, es decir, no tomárselo a modo personal por mucho que rechacen nuestra petición.

Otra de las razones por las que en algunos momentos tampoco hacemos las peticiones de modo correcto es para que nadie piense que no somos capaces de hacer eso que pedimos, y que no nos vean como pardillos natos o como incompetentes. Esto es un gran error ya que se piensa que eso es muestra de debilidad y no es así.

Es como también a la hora de hacer una pregunta, las personas no preguntan para que los demás no crean que no saben del tema a tratar, y se da por hecho que debería saberse todo.

Una vez un mentor que tuve me dijo, «no hay preguntas tontas sino tontos que no preguntan».

Otra de las causas de no hacer peticiones enérgicas como se deberían hacer esta ligado más a personas tímidas, no hacen las peticiones porque piensan que hacer una petición es como hacer una imposición y entonces no lo piden.

Aquí el coaching ayuda mucho en ese sentido, a aprender a ser asertivos en la comunicación y a saber hacer peticiones de modo enérgico.

2. Crear expectativas de lo que esperamos de los demás

En muchos momentos de la vida uno de los errores de no pedir, esta en esperar que los demás hagan lo que nosotros pensamos que los demás deberían hacer. La cuestión es que las personas jamás podrán saber lo que pensamos que deberían hacer si antes no comunicamos que es lo que realmente esperamos de ellos y aquí es también cuando vienen conflictos.

Lo peor es cuando algo se repite una y otra vez y seguimos pensando que alguien debería hacer esto o lo otro y claro, y sigue sin hacerse, o en el peor de los casos, nos sentimos tan frustrados o enfadados que criticamos e incluso llegamos al punto donde explotamos y es cuando peor comunicamos:

– ¡Es que tu deberías haber hecho esto así!

Por ello hay que dejar claras las cosas para evitar follones mayores.

Definitivamente, si vives pensando lo que los demás deberían hacer sin pedir directamente y dejar claro qué es lo que piensas que esta persona o la otra debe hacer, o frente a las personas de tu alrededor, crearás tensiones innecesarias y cerrarás toda posibilidad de acuerdo e incluso negociación.

3. Pedir por encima

Cuantas veces nos han pedido algo y luego resulta que lo que hemos entendido no tenia nada que ver con lo que se nos ha pedido, o al revés, pedir algo y que nos traigan otra cosa totalmente distinta a lo que realmente deseábamos.

Esto sucede porque cuando pedimos algo no somos claros de todo y no damos detalles específicos de lo que realmente necesitamos.

Así es que cuando pidas algo asegúrate de que la persona que recibe tu petición ha entendido correctamente lo que necesitas y ha quedado totalmente claro, si no luego vienen las típicas frases de: es que yo pensaba, yo creía y yo entendí que.

Hay un libro que se llama “El secreto” y habla mucho sobre ello, hace unos años tuve la oportunidad de asistir a un evento con uno de los escritores llamado Jack Canfield (también muy conocido por su colección “Sopa de pollo para el alma”) en Cannes (Francia) y tuve la suerte de conocerlo personalmente, este libro trata sobre el poder de la mentalización, te lo recomiendo si no lo has leído, incluso también hay un video que puedes ver en “Youtube”.

4. No observar el tono de la petición

Hay veces que cuando pedimos las cosas puede sonar arrogante o incluso por el otro lado, que estamos como mendigando, si no medimos nuestra entonación, y el tono de nuestra petición se hace sin tacto e incluso como con carga de razón, puede que la otra personas se sienta ofendida y coaccionada, y sin salida, o como obligada a satisfacer nuestros deseos o peticiones.

Y esto podría ocasionar a la otra persona sentirse lastimada y como consecuencia, no querer satisfacer nuestra petición llegando hasta el extremo de incluso tratar de evitarnos. Puede qe incluso hasta te haya dicho,

-Si si, ya lo haré…

Por eso hay que ser conscientes y tratar de observar como pedimos las cosas para no herir ni ofender a nadie y que lo que pedimos se realice de manera correcta.

O por el otro lado pedirlo como mendigando, dando pena y que la persona sienta que la estamos como manipulando, también puede hacer el mismo efecto, que la persona rehúya de nosotros.

5. Prometer

Prometer que vas a hacer algo que te han pedido cuando no te has enterado de la nada o casi nada de lo que te han pedido, y no lo has aclarado es como cavar tu propia tumba, ya que esto genera conflicto total.

Veámoslo como el punto 2 (crear expectativas en los demás) en el sentido a la inversa y con la diferencia que aquí si que nos han pedido algo de manera específica. Con lo cual estaríamos creando expectativas falsas a la persona que nos ha pedido algo ya que hemos dicho que si que haremos lo que nos ha pedido cuando no será así.

Digamos que es una falta de compromiso ya que luego nos vienen las dudas de si se esta haciendo bien o mal dicha petición y no queremos volver a preguntar, seguimos haciendo y cuando respondemos ante la petición o lo que hemos hecho es distinto a lo que se nos pidió, lo que es motivo de conflicto.

Por eso es importante asegurarnos de que cuando se nos pide algo, tenemos claro lo que se nos pide y si no preguntar, para poder realizar las cosas correctamente y evitar conflictos posteriores.

Espero que te haya gustado el artículo y ya sabes, cuanta más consciencia tengamos a la hora de comunicar sea pidamos o cuando se nos pida algo, mejor y más tranquilos estaremos nosotros y los de nuestro al rededor.

¡Un abrazo y hasta el próximo artículo!

Quino Trejo.

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